
La Patum de Berga
Esta celebración popular, que antiguamente se denominaba Bulla, está documentada desde el 1454 y tiene su origen en los bailes bulliciosos que tenían lugar antes y después de la procesión de Corpus Christi. A finales del siglo XIX la fiesta cambió su nombre por el actual, Patum, dado el insistente sonido del “tabal” que preside la celebración. La plaza de Berga se llena de fuego, música, gigantes, enanos y otras comparsas para celebrar la Patum, la única celebración derivada de las antiguas “Bullícies” relacionadas con el Corpus medieval que ha sobrevivido hasta hoy.